RESFRIADOS, CATARROS, GRIPE, Y OTROS A REPETICIÓN

En esta época del año es bastante común padecer un resfriado, una amigdalitis (anginas), un catarro o cualquier otra patología de este tipo; el cambio de tiempo, es en la mayoría de las veces el responsable, pero evidentemente, existen otros factores o causas, un sistema inmune deficiente, estrés, mala alimentación, todo forma parte del todo, y como tal, si no hay equilibrio en todos los aspectos, fácilmente bajamos la guardia y sufrimos las consecuencias. Evidentemente, tenemos que tener en cuenta, que sufrir un resfriado, un catarro, o cualquier patología trivial de tanto en tanto, también quiere decir que nuestro sistema inmune lucha, es decir, se defiende de las agresiones externas de la manera que puede provocando los síntomas que todos conocemos, fiebre, inflamación de garganta, mucosidad, etc.
El problema es cuando estos problemas puntuales y/o triviales, se vuelven crónicos o cuando acometen repetidamente, es decir, cada dos por tres estamos de la misma forma. Cuando esto sucede, quiere decir que hay un problema subyacente por el cual enfermamos repetidamente sin que aparentemente haya una razón. En muchos casos, el causante es un problema emocional, estrés, o cualquier otra causa más profunda.
Cuando estamos estresados, deprimidos, tristes, hemos sufrido un trauma o tenemos un problema personal, automáticamente bajamos la guardia y las agresiones campan a sus anchas, tienen vía libre y la enfermedad se instala.
Por ese motivo y para poder resolver el problema, la única manera lógica, natural y eficaz es la homeopatía, o cualquier técnica o terapia cuyo tratamiento esté dirigido a tratar y equilibrar los problemas subyacentes a fin y efecto de quitar el causante de la enfermedad y no machacar al cuerpo con tratamientos invasivos, con los cuales se logra poco más que paliar o aliviar los síntomas. Resolviendo el problema interior que provoca la enfermedad o repetición se llega a la estabilidad y salud que todo paciente anhela y por más que se empeña en medicarse no consigue.
Josep Farre,
Homeópata Diplomado, núm. 16.237